El Merecido Descanso De Little Richard

-Tienes mala cara, chico.

-No…no me encuentro demasiado bien, jefe. He ido varias veces al aseo y no termino de mejorar. Es el estómago, he vomitado un par de veces.

-Ya se te nota. No te preocupes, vete a casa y descansa. Pero el lunes tiene que estar terminado esto.

-Sí, claro, el lunes terminaré el trabajo…gracias por su compresión…”.

Más o menos esto es lo que le dije al jefe el viernes 22 de Julio de 2005 en unas oficinas de Madrid. Abajo, en la calle, me esperaba mi novia con el coche arrancado y las entradas para viajar hasta Gijón y ver en directo la primera (y creo que única) actuación de Little Richard en España, en el marco del III Crossroad Festival. Recuerdo que en aquella edición actuaban, también, los enérgicos Jon Spencer Blues Explosion, The Presidents of The United States of America (¿el nombre más horrible de una banda de rock de toda la historia?…probablemente!), el gran Elvez, Lee Rocker (Stray Cats), Los Lobos, The Blasters, The Stepbrothers y alguno más que ahora no recuerdo. También me suena que el día antes de nuestra llegada tocó nuestro añorado y admiradísimo Willy DeVille.

Recuerdo que los días anteriores al concierto, Little Richard manifestó:

“El show de Little Richard en 2005 es simplemente fantástico. Es prácticamente lo mismo que he hecho siempre. Toco con una numerosa y excelente banda eléctrica y el espectáculo es un espléndido show de rock and roll. El mejor que se puede ver en el mundo”.

little-richardSiempre hemos sabido que Richard se ha tenido en alta estima, y tiene motivos para hacerlo, pero recuerdo que me hizo bastante gracia aquello. Otras veces ha ido un poco más allá, y ha comentado que uno no tiene más que escuchar a Paul McCartney, Mick Jagger, Jimi Hendrix o James Brown…para darte cuenta que todos ellos provienen de él.

”Yo comencé todo aquello”; ha dicho en muchas ocasiones y, quizá por ello, se le llama el Arquitecto del Rock And Roll. Y es cierto que James Brown o el mismísimo Elvis lo consideraban un ídolo, desde que irrumpió en la escena musical en los ya muy lejanos 50´s.

Richard Wayne Penniman fue el noveno de doce hermanos, sus tíos eran predicadores y su padre contrabandista de alcohol. Dio sus primeros pasos en la música tocando el piano y cantando góspel en su parroquia, pero pronto dejó aquello para empezar a actuar en espectáculos itinerantes. En 1951 entra en un estudio a grabar por primera vez, y durante los siguientes años recorre los peores garitos sureños, hasta que un cazatalentos (Robert A. “Bumps” Blackwell, que también trabajó con Sam Cooke, Ray Charles o Bob Dylan, entre otros muchos) compra su contrato y lo apadrina.

Entre el 13 y el 14 de Septiembre de 1955, bajo la supervisión de Blackwell, Little Richard graba, en 6 horas, 9 canciones. Las 8 primeras no pasarán a la historia, pero la novena…la novena se llamaba “Tutti Frutti” y, tras esa grabación, ya nada sería igual.

Además de andar sobrado de talento, tanto por su forma de mostrarse en escena como por la manera de cantar, Little Richard siempre jugó con esa imagen ambigua y alocada que, sin ningún género de dudas, sirvió de inspiración a un buen puñado de artistas. Recordemos, también, que a finales de los 50´s anuncia repentinamente su retiro (que duró algunos años) para convertirse en predicador evangélico. Justo cuando estaba en lo más alto. En lugar de ofrecer una explicación sobre aquella decisión, Richard prefirió perpetuar la leyenda de haber querido dedicar su vida enteramente a Dios, tras haber sobrevivido a un incidente aéreo (se quemó un motor en pleno vuelo) tras el cual, una vez en tierra, arrojó sus joyas al agua en Australia, como ofrenda a Dios por haberle dejado vivir.

Afortunadamente, decidió volver a los escenarios (y no solo a los circuitos religiosos), y realizó aquella actuación en Gijón, de la que recuerdo que había unos 8 músicos sobre el escenario (dos baterías), y que tras una introducción instrumental, Richard subió al escenario, saludó e interpretó “Good Golly Miss Molly”. No faltarían “Keep A Knockin “, “Tutti Frtti” o “Lucille”, naturalmente.  Aunque no le faltaban ganas, las fuerzas de Richard ya estaban mermadas, pero el concierto fue tremendamente emocionante, pues no todos los días se puede ver sobre las tablas a una leyenda de este calibre. Tampoco he olvidado que invitó al público a subir al escenario, y que lo hizo un buen montón de gente. Este tipo de espectáculo cortaba un poco el ambiente estrictamente musical, pero era parte de algo que sabíamos que iba a ser único y especial. De alguna manera, el hecho de estar allí frente a la diva justificaba cualquier cosa pues, reconozcámoslo, el concierto en sí no ha sido de lo mejor que uno haya visto, pero sí de los más emotivos.

La cosa terminó con el reparto de libros donde Richard nos daba unos consejos espirituales, y unas postales firmadas.

Y llegamos a la semana pasada cuando el eterno Little Richard, único ejemplar vivo de una generación irrepetible, anuncia en la revista Rolling Stone que se siente acabado. Que ya no tiene fuerzas para continuar, y que deja la música a sus 80 y poco años. Hace poco había dicho durante una actuación, para susto de la audiencia; “Jesús, ayúdame. Casi ni puedo respirar, es horrible”.

Así que nos deja. Esta vez sí que se trata de una retirada definitiva, obligada por la edad.

No dejaremos nunca de sentir admiración y respeto por este hombre que ha decidido tomarse un descanso más que merecido.

“A-wop-bop-a-loo-bop-a-wop-bam-boom”

Clase 17 (20 de Octubre de 2011)

Clase 17 (20 de Octubre de 2011) 

LIttle Richard - Lucille

LIttle Richard - Lucille

Comenzamos la clase calentando con el de ritmo de bajo con guitarra que vimos la semana pasada, el de Good Golly, Miss Molly, de Little Richard. Tambien trabajamos un poco los de Long Tall Sally, Tutti Fruitti y Lucille.

Estos ritmos cumplen dos objetivos, el trabajar la independencia y coordinación de la mano izquierda, así como el ir soltando la derecha para ganar soltura con la púa.

Después continuamos viendo el Fortunate Son de la Creedence, centrándonos en la intro y el punteito de la canción.

Como anticipo de lo que sera la próxima clase, Paco nos paso una hoja con unos licks basados en la escala pentatónica de La menor.

Resumen

Teoría

  • No trabajamos teoría
Practica
  • Ritmos de acompañamiento
  • Cancion Fortunate Son de la Creedence Clairwater Revival
Los ejercicios en PDF, transcritos por mi:

La canción de la semana es Lucille.

Clase 16 (14 de Octubre de 2011)

Clase 16 (14 de Octubre de 2011) 

Creedence Clairwater Revival

Creedence Clairwater Revival

Iniciamos la clase calentando un poco los dedos con los ejercicios del Left Hand.

Continuamos trabajando los cambios de acordes, utilizando tanto acordes abiertos como acordes con cejilla, haciendo especial hincapié en la limpieza del sonido. Como dice nuestro profesor, tenemos que ser cada vez mas exigentes con nuestro sonido.

Pasamos a tocar la parte ritmica del final de Stairway to Heaven, de Led Zeppelin. Util por que usa acordes con cejilla y marca el ritmo muteando los acordes con la mano izquierda. Suena muy bien, pero me cuesta un monton en relajar la mano izquierda, con lo que ocurren dos cosas: la primera es que me duele la mano al poco tiempo de estar tocando, la segunda es que suena bastante mal.  Otro de esos males que solo se cura con practica.

Empezamos a ver a continuación Fortunate Son, de la Creedence Clairwater Revival, para tocarla con Power Chords. esta muy bien por que también utiliza la misma técnica de ritmo.

Para acabar vimos un poco de ritmos de bajo con guitarra, en concreto el de Good Golly, Miss Molly, de Little Richard.

Resumen

Teoría

  • No trabajamos teoría
Practica
  • Cambios de acordes
  • Acordes con cejilla
  • Cancion Fortunate Son de la Creedence Clairwater Revival
Los ejercicios en PDF, transcritos por mi:

La canción de la semana es Fortunate Son